sábado, 3 de octubre de 2015

Algo perdida

De esta manera comenzaré, no hay una mejor, sin duda. Constantemente trató de seguir el ritmo de la sociedad actual con sus redes sociales, las inclinaciones extremas hacia ciertos temas, los fanatismos arraigados y los súper amantes de los animales.
Bien, debo confesar que he descubierto tras la tapa de muchos una realidad bastante diferente, ya que muchos activistas que profanan amor y benevolencia hacia otras especies son seres que en realidad no toleran a sus propios semejantes, incluso a si mismos.
No comprendo como intentaremos salvar el mundo atacando a nuestra propia especie. Yo parto del punto de que no se construye destruyendo, es por eso que diariamente me consigo ajena a estos "buenos corazones" que temen pisar una hormiga en un parque pero les provoca poner un obstáculo intempestivamente en la rueda de una patineta para ver a un niño caer de ella y reírse del evento.
No puedo más que sentirme pérdida en esta realidad de moral dividida, donde fingir es mejor que ser.